Alexia Moyano, que creció observando pingüinos en la Patagonia argentina, interpreta a una bióloga especializada en ellos en la película 'Mi amigo el pingüino', una historia basada en hechos reales sobre la amistad entre un hombre y un pingüino, que se estrenó este mes.
Moyano nació en Comandante Luis Piedra Buena, un pequeño pueblo en la patagónica provincia argentina de Santa Cruz, es actriz de cine, teatro y televisión y ha pasado por decenas de roles de lo más diverso.
“Me calza bárbaro”, dice la actriz a EFE en referencia a su personaje, Adriana, que también es oriunda de la Patagonia argentina. “Me di cuenta apenas leí el guion. Había algo de ella que yo entendía, encontraba y estaba muy arraigado en mí”, agrega.
De chica, Moyano creció cerca de una pingüinera, viendo las zonas costeras donde los pingüinos se reúnen en épocas de apareamiento y cría antes de migrar.
“Aunque mucho de lo que contaba la película lo sentía cercano y conocía, necesitaba hablar con conocimiento y me puse en contacto con biólogos. Nunca usé tanto LinkedIn’ (red social laboral), los volví locos”, cuenta entre risas la actriz.
Para este papel, consultó con varios profesionales en la materia para que la asesoraran en la forma de trabajar con esta especie de animales, desde entender su conducta antes de acercarse, hasta la forma de tomarlos.
El filme, cuyo título original en inglés es 'My penguin friend', cuenta la historia del increíble vínculo que un humilde y solitario pescador brasileño forma con un pingüino afectado por un derrame de petróleo, a quien decide llamar DinDim.
La película, de capitales estadounidenses, fue dirigida por el brasileño David Schurmann y se estrenó este mes en Estados Unidos, mientras que su llegada a los cines en Latinoamérica y España está prevista para septiembre.
La filmación, que tuvo lugar entre Brasil y Argentina, incluyó la participación de un equipo encabezado por Fabián Gabelli, un biólogo especializado en comportamiento de animales que llegó a trabajar con directores como Francis Ford Coppola y James Ivory y a quien Moyano describe como "el hombre de los pingüinos".
“Él y todo su equipo se ocupaban de que se cumplan los horarios con los pingüinos, de que se desinfecte el lugar donde ellos iban a estar. De que estén la cantidad de horas necesarias, de alimentarlos y de que descansen”, relata la actriz.
De acuerdo con Moyano, los animales con los que tuvo contacto durante el rodaje son especies protegidas que fueron rescatadas y se encuentran en acuarios acostumbrados a tratar con humanos.